Divulgación Científica

Cambio climático: especialistas afirman que el 2023 fue el año más cálido jamás registrado

Juan Rivera, investigador del IANIGLA, explica a qué se debe este fenómeno y cuáles podrían ser las consecuencias si esta tendencia no se revierte.


Img: OMM (wmo.int)

El 2023 fue el año más caluroso jamás registrado, a esta conclusión arribó la Organización Meterológica Mundial (OMM) a partir de los registros de seis conjuntos de datos internacionales utilizados para monitorear las temperaturas mundiales, algunos de los cuales se remontan hasta 1850. La temperatura del planeta estuvo casi 1.5°C por encima de los niveles preindustriales.

Juan Rivera, investigador del CONICET en el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA, CONICET-UNCUYO-Gob. Mza), analiza este fenómeno y explica qué sucedería si estas temperaturas continúan aumentando.

El científico afirma que este valor de anomalía de temperatura corresponde a uno de los umbrales establecido en el Acuerdo de París, lo cual da cuenta de la necesidad de acelerar e intensificar las acciones necesarias para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

“El cambio climático se está acelerando. En los últimos años se registraron temperaturas récord en buena parte del planeta. Esto impacta directamente en el desarrollo de olas de calor cada vez más frecuentes, tanto en tierra como sobre los océanos, reducciones en la extensión del hielo marino y en el balance de masa de los glaciares, incendios forestales, entre otros fenómenos. También se ha documentado un incremento en la frecuencia de eventos climáticos anormales como lluvias extremas, sequías y ciclones tropicales”, afirma el investigador.

Según Rivera, este fenómeno de calentamiento responde directamente a las actividades humanas, que generan un incremento en las emisiones de gases de efecto invernadero. Las concentraciones de dióxido de carbono y metano marcaron niveles récord en 2023.

Si bien la mayor atención está puesta en lo que sucede en el hemisferio norte se trata de un fenómeno global: “La mayor contribución a la señal de calentamiento sobre tierra se observó en las regiones del hemisferio norte, ubicadas entre los paralelos 20°N y 60°N, pero el hemisferio sur también registró temperaturas récord. Por ejemplo, Sudamérica registró el año más cálido desde 1850. Argentina experimentó el año más cálido de las últimas seis décadas, y doce de los últimos trece años tuvieron anomalías positivas de temperatura”, afirma el científico.

Mendoza no fue ajena a este fenómeno, el evento extremo de viento Zonda ocurrido el 16 de diciembre provocó que se registre la temperatura más alta de la historia, con 44.9°C. A esto se suman la gran cantidad de olas de calor registradas a principios de 2023.

De continuar esta tendencia, y en el caso de superar el umbral de 2°C de calentamiento respecto al período preindustrial, la adaptación a las nuevas condiciones climáticas para numerosas especies vegetales y animales no será posible. De acuerdo al científico, se proyectan pérdidas del 18% de los insectos del mundo, 5% de aves y 8% de los vertebrados, y más del 99% de los corales sufrirían daños. Por su parte, los seres humanos estarán cada vez más expuestos a la ocurrencia de olas calor y podrían registrarse migraciones masivas como consecuencia del incremento en el nivel del mar.

“Para revertir esta tendencia cada habitante puede contribuir con su aporte. Para ello, es necesario reducir de forma urgente y sostenida las emisiones de gases de efecto invernadero, junto con un cambio hacia fuentes de energía renovables. Es el único camino posible para enfrentar uno de los mayores retos de la humanidad”, concluye el científico.